Selección Oficial 2026
Natal Kick, Cosmo Ground
(Dir. Jaeik Kim) Corea del Sur. 13 min.
Sinopsis
Obra audiovisual monocanal con sonificaciones, 12m 37s, 2025
Bajo las sombras ocupadas, el suelo cósmico flotante, los xenolitos y los alientos percibidos de todos los seres se ven cada vez más embrutecidos por los experimentos colectivos de la humanidad. Esta obra considera a todas las entidades existentes como pioneras de un cosmos sintiente —pensando no solo desde la Tierra, sino desde el universo en su totalidad— y posiciona tanto a los elementos humanos como a los no humanos como agentes que se aventuran juntos a través de este espacio desconocido, al tiempo que explora las emergencias ecológicas del presente.
Partiendo del momento actual, en el que el desarrollo espacial ha vuelto a emerger como el principal tema político a nivel mundial, la obra dialoga con el impulso pionero de la nueva era espacial. Frente a iniciativas como el programa de civilización multiplanetaria de SpaceX, que extiende proyectos fascistas de la Tierra hacia el cosmos, Natal Kick Cosmo Ground busca trazar nuevas relaciones. Natal Kick articula la finitud asimétrica como la liberación de energía desproporcionada durante la explosión de una supernova, marcando la muerte de una estrella que alguna vez se consideró infinita. En contraste, la humanidad proyecta sus modos de dominación y pensamiento terrestres más allá del planeta, propagando conflictos y jerarquías injustas hacia las estrellas y el cosmos bajo la nominalidad infinita de los «bienes comunes», mientras refuerza activamente las prácticas extractivistas.
La sociedad contemporánea se extiende hacia una nueva era espacial a través de la producción y la experimentación científicas que van más allá de los límites de la Tierra. Las corporaciones privadas y los gobiernos estatales que intentan explotar el espacio tratan su territorio como un recurso inagotable, desplegando la finitud del cosmos como un dispositivo de propaganda para ideologías políticas que trascienden las fronteras nacionales y antropológicas. En este mundo, finito desde el principio, todos los agentes de acción pueden ser, como sugiere Latour, agentes políticos, abarcando tanto a humanos como a no humanos. Aquí, la cosmopolítica apunta hacia un enfoque cooperativo para abordar las crisis globales. La obra aspira a recrear nuestra relación con el cosmos y sueña con nuevos imaginarios políticos. Al hacerlo, reconoce a todos los actores —incluidos humanos, no humanos, objetos y entornos— como agentes políticos y los sitúa dentro de un discurso compartido sobre las condiciones planetarias.